Una acción es un trozo de empresa. Si la empresa va bien, el precio puede subir. Si no va, baja. Las meme-stocks son acciones absolutamente normales: solo tienen de golpe a medio internet detrás.
Una call es el derecho a comprar a un precio fijo hasta una fecha límite. Se compra apostando a que suba. Si no sube, la opción expira sin valor y la prima pagada desaparece. No una parte. Toda.
Una put es la imagen en el espejo: el derecho a vender a un precio fijo. Se compra apostando a que baje, o para asegurar una posición. Mismo riesgo, mismo final si falla: sin valor.
Ponerse corto es pedir prestada una acción, venderla ya y recomprarla más barata después. Si en cambio el precio sube, las pérdidas son teóricamente ilimitadas: por arriba no hay techo. De ahí sale exactamente un short squeeze. La historia de GME no es otra cosa.
Las opciones van apalancadas: los movimientos pequeños se hacen grandes, en las dos direcciones. Son complejas, caducan y para la mayoría de principiantes son la herramienta equivocada. Los brókeres regulados te hacen pasar antes un test de conocimientos. No por fastidiar.
Explicaciones sólidas para empezar. Enlazamos canales y búsquedas estables para que los enlaces no caduquen mañana: